viernes, 30 de marzo de 2007

Ryus from side



En la edad media, muy poca gente tenía la posibilidad de conocer un lugar más allá de su propia villa, en esa época tampoco era posible conocer a más gente que a tu propia familia y quizás un poco más, a tus dueños; a menos, claro, que fueras un poderoso rey o uno de sus principales consejeros, quizás.


Con el paso de los años y con la llegada de una vida mucho más avanzada, las cosas han cambiado considerablemente, pudimos empezar a conocer gente de otros países y mantener contacto con ellos mediante el intercambio de cartas por correo postal y por llamadas telefónicas. De eso no hace mucho y hoy, nos parece increíble pensar que podemos mantener ese contacto a tiempo real y que las distancias son cada vez más cortas debido a los avances tecnológicos.


Estoy participando de un encuentro de Tecnología y me maravilla ver los increíbles aparatos que nos han hecho mucho más avanzada nuestra vida diaria, pero quizás más complicada también.


Pensando en ello, me descuíde un momento para ver mi blog (el que tengo abandonado, por cierto) y me sorprendió la conexión que produce la tecnología, probando nuevamente el poder de la comunicación.


Sin conocer a Miguel y lejos de él, por cierto, me ha encantado su recomendación sobre este sitio, espero que les guste y espero también, que nuestra comunicación virtual continúe a partir de este momento.

Y vos?

"Todo lo que la mente puede concebir; todo puede crear"
Si no lo crees, sólo mira la máquina donde estás leyendo ésto. Dale una oportunidad a la Vida. Quita la mediocridad y vive la excelencia. PERDER la oportunidad, IGNORARLA o NO INFORMARLA es CASTIGADO como el PEOR DE LOS PECADOS. "Como es arriba, es abajo"

miércoles, 21 de marzo de 2007

Mi idea?

Hoy tuve una idea fantástica! Claro que tengo la seguridad de que no es mi idea del todo, más bien fue como un mensaje, una comunicación y algo me dice que tengo que seguir con ella.
Hace mucho vengo pensando en varias cosas, estoy contento conmigo a medias, muchas cosas me atacan por dentro y estoy procurando no hacerles caso, pero igual muchas cosas por dentro me impulsan a crear nuevas razones para seguir adelante.
De pronto se ha convertido en algo muy importante ayudar a una persona muy especial, no tengo la menor idea de como hacerlo y pedí ayuda. Hoy, como por arte de magia llegaron a mi cabeza un par de ideas que creo fabulosas. No voy a adelantar nada, pero quería contartelo para que estés seguro que me llegó tu mensaje, pero lo más importante, es para recordarme a mi mismo que debo seguir esta guía hasta saber que pasará...
Gracias por tu ayuda!!!

martes, 20 de marzo de 2007

La Fabula del Tonto

Se cuenta que en una ciudad del interior, un grupo de personas se divertían con el tonto del pueblo, un pobre infeliz de poca inteligencia, que vivía haciendo pequeños mandados y limosnas.
Diariamente algunos hombres llamaban al tonto al bar donde se reunían y le ofrecían escoger entre dos monedas: una de tamaño grande de 40 reales y otra de menor tamaño, pero de 200 reales. Él siempre cogía la más grande y menos valiosa, lo que era motivo de risas para todos.
Un día, alguien que observaba al grupo divertirse con el inocente hombre, le llamó aparte y le preguntó si todavía no había percibido que la moneda de mayor tamaño valía menos y este le respondió: Lo sé, no soy tan tonto, vale cinco veces menos, pero el día que escoja la otra, el jueguito acaba y no voy a ganar más mi moneda.
Esta historia podría concluir aquí, como un simple chiste, pero se pueden sacar varias conclusiones:

La primera: Quien parece tonto, no siempre lo es.
La segunda: ¿Cuáles eran los verdaderos tontos de la historia?
La tercera: Una ambición desmedida puede acabar cortando tu fuente de ingresos.
Pero la conclusión más interesante es: podemos estar bien, aún cuando los otros no tengan una buena opinión sobre nosotros mismos. Por lo tanto, lo que importa no es lo que piensan de nosotros, sino lo que uno piensa de sí mismo.
El verdadero hombre inteligente es el que aparenta ser tonto, delante de
un tonto que aparenta ser inteligente.

martes, 13 de marzo de 2007

De nuevo por acá

Ahi estaba yo sentado, justo en el mismo lugar que hace un par de años me había visto, en una situación completamente distinta a la actual, con la misma cantidad de gente y probablemente, una muy distinta a la de hace dos años.

Estaba lleno angustia por recordar, sin ganas, sin entusiasmo, pero poco a poco me empecé a convertir en lo mismo que los otros. Recordé entonces la adrenalina, más bien la sensación que ella produce. Recordé como sube por los pies y de a pocos alcanza tu cabeza, produciendo una explosión de emoción.

Estoy ahora en posición de preguntar: Será la adrenalina una forma de energía que alcanza incluso a tu vecino más próximo? Estoy seguro que la energía se contagia, estoy seguro que podemos pasar la euforia al vecino y este, a su vez, puede hacer lo mismo con el otro y el siguiente y el siguiente. Por qué entonces no hacemos uso de este canal y pasamos lo bueno únicamente?

miércoles, 14 de febrero de 2007

Una conversación sobre otra

Muchas otras veces he tocado este tema, muchas veces lo he hecho y no siempre he tenido claro lo que pienso; a veces no he logrado siquiera encontrar con quien hablarlo. Pero esto es una deuda, así que acá estoy nuevamente hablando de lo mismo.
Al principio, apenas y podía manejarme con un grupito de palabras muy escaso y no me preocupaba por conocer otras, pues mis necesidades primarias no eran suficientemente grandes como para crear estado de emergencia. Luego, cuando empecé a ir a la escuela, entendí que habían muchas otras palabras que debía conocer, aún y cuando nunca llegaran a formar parte, de mi todavía escaso vocabulario.
Más tarde, cuando empecé a sentir la necesidad de expresarme y logré visualizarme mejor escribiendo que hablando sobre mi interior, entendí que debía, como una necesidad básica, aprender muchas palabras más.
Nunca lo hice realmente, porque siempre me pegué en el estúpido cuestionamiento de porqué es tan difícil expresar un sentimiento, una sensación, un pensamiento, si no hay palabras que los puedan explicar.
De chico mi mente volvaba tratando de imaginarme en la época de la Torre de Babel; quería entender porqué habían tantos idiomas en el mundo y como todos eran tan distintos y complejos. Trataba de explicarme como habría sido para mi, estar presente en el día en que Dios confundió las lenguas de los hombres para que estos no pudieran comunicarse los unos con los otros y no logré visualizarme, como tampoco logré entender porqué había sucedido semejante acontecimiento.
Me convenzo cada vez más, que el idioma es una limitante más del desarrollo intelectual de los hombres y que estos, en su afán de agruparse y de entenderse, han creado una especie de código simple que facilite su comunicación con los demás. Pero que en realidad, lo único que logran es malograr el avance en la comunicación real.
Yo tengo problemas con los idiomas, no me sale la pronunciación, no me queda linda la entonación. Ni siquiera puedo hablar español con un acento diferente, pero trato. Trato con muchas fuerzas de demostrar que soy capáz de aprender un idioma distinto al mio y de hablarlo y de hacerlo bien!
Cuando tratamos de hablar de un sentimiento, las palabras, sin importar que idioma se esté utilizando, no pueden más que ubicarnos en el contexto, pero jamás lograrán aclarar los puntos claves del mismo.
El amor o el odio; el pesar o la alegría; la angustia o la paz; la felicidad, la tristeza, la ansiedad, el desconsuelo y muchos otros sentimientos solo pueden ser entendidos cuando se están viviendo en carne propia y solo ahí, es cuando tenemos una idea clara de lo que significan y aún así, es una idea muy individual.
Nunca lograré saber la cantidad de amor que alguien tiene por mi o si me aman incluso, pues nunca lograré entender el significado que la otra persona tiene del amor. No sabré cual es su idea sobre su propio sentimiento, que me permita luego compararlo con el mio propio. Nunca lograré saber si mi tristeza es más grande que la suya, pues no sé medirla, lo mismo sucede con el odio, el asombro, el enojo, la alegría o el desconcierto. Cada quien tiene su propia interpretación de esos sentires, pero todos sabemos lo que significan, eso es claro.
Entonces, ¿seré capaz de asegurar, en una conversación, que mis ideas están fiel y justamente entendidas por ustedes?
En cambio, si mi dolor es expresado con un gesto, una mirada o una lágrima, usted no necesitará una explicación sobre mi estado de ánimo, sino que lo percibe, lo siente, lo entiende. Usted y yo, estaremos entonces en completa y absoluta comunicación, aunque no hablemos el mismo idioma; porque sentir y expresar, lo hace todo el mundo; entender, solo se logra con entrega y la entrega también se siente, conecta a los seres humanos similares o al menos, de situaciones similares.
Yo a esto, le llamo evolución de la comunicación y hasta el tanto en que todos los seres humanos no logremos una única y absoluta comunicación global, no habrá evolución completa.
Yo creo que no habrá idioma más potente que la comunicación espiritual. No será el inglés o el español, el portugués o el francés, el mandarín o el esperanto, el idioma que nos comunique como raza, sino el sentimiento telepático que podamos trasmitir y recibir de nuestros semejantes.
Está claro?

viernes, 2 de febrero de 2007

María color de rosa

La vida color de rosa pertenecía a María, de manera tal que en su familia todos la llamaban: "María color de rosa, color de rosa María"
Y es que así fue desde el principio de los tiempos; para María color de rosa, color de rosa María no habían colores distintos al color de rosa, poco entendía María sobre los colores de los demás y buscaba explicaciones para los grises de la gente y los blancos de la gente y mucho menos entendía María color de rosa, color de Rosa María, el negro.
Un vez María color de rosa, color de rosa María despertó y su mundo rosa ya no era rosa sino gris, con matices negros y blancos y muchas manchas pero ninguna de ellas era rosa.
A María, simplemente María- desde entonces sin el color rosa- le daba miedo salir de su casa, le daba miedo hablar con la gente, pues temía María, simplemente María, que la gente notara que su mundo ya no era rosa.
Le tomó mucho tiempo a María, simplemente María, entender que para ser alguien verdaderamente cierto en la vida, es necesario conocer los grises, los blancos y hasta los negros.
Comenzó entonces María, a buscar una explicación al porqué de los colores distintos y fue entonces, cuando María de colores, se encontró al Arco Iris con tesoro y todo incluído y se sintió muchas veces más dichosa que cuando la llamaban María color de rosa, color de rosa María; porque esta vez su mundo estaba formado por el rosa, el gris, el blanco y hasta el negro. Pero sobre todo, María de colores, había conocido al Arco Iris y por supuesto, el tesoro que este traía incluido.